Si te has preguntado alguna vez de dónde sale el mimbre, aprovecha el otoño para conocer las mimbreras de Cuenca y descubrir las tonalidades rojizas que toma el arbusto en esta época del año y perderte entre ellos.

ruta-mimbre-cuenca
Colores de las mimbreras en otoño.

Si te digo que el otoño es una época estupenda para pasear entre mimbreras y que hay una zona en España ideal para hacerlo, seguramente te preguntarás de qué estoy hablando. Y eso fue lo que me pasó a mí cuando me propusieron en pleno mes de noviembre hacer una excursión a para ver las mimbreras de Cuenca -y a mí solo se me vino a la cabeza pensar en las típicas cestas de mimbre-. Y no iba muy mal encaminada.

La mimbrera es el arbusto del que se obtiene el mimbre. Su altura es tal que al pasear entre ellas, puedes imaginarte en el típico campo de trigo de película americana en el que de repente habrá unos dibujos realizados por unos alienígenas. Aunque las cestas y otros productos que compramos tienen un color claro, tirando a amarillento, u otros muchos si se tiñe, lo cierto es que esta planta, como la mayoría tiene diferentes fases en las que va cambiando de tonalidad.

Cuando florece, en primavera, el arbusto es de un intenso color verde con flores blanquecinas. Sin embargo, cuando llega el otoño, a partir de noviembre y hasta mayo, toma un fuerte color rojizo que prende los campos de llamas. Y es en ese momento cuando merece la pena hacer un recorrido por las mimbreras de Cuencia y la denominada Ruta del Mimbre.

mimbreras-cuenca
Campos teñidos de rojo por las mimbreras.

Si te decides a hacer una escapada otoñal, verás aún los campos de la Serranía de Cuenca repletos de estas plantas. Te animo a que pasees entre ellas y te pierdas entre los colores del otoño. Si lo retrasas un poco más, comenzado el invierno y ya a principios de año, presenciarás la recogida del mimbre. Las ramas se van cortando y agrupando en gigantescos ramilletes que son apilados en vertical, formando lo que podrían parecer cabañas por su forma piramidal, para que se sequen.

Es este secado el que hace que el color rojizo se va atenuando. No obstante, aquí no termina este trabajo tan duro, el de la cestería, que ya casi no tiene negocio en España. El mimbre tiene que cocerse para poder pelarse después o estar en agua durante un periodo de seis meses. También hay que tener en cuenta que hay variedades de mimbre, con unas tonalidades más o menos intensas.

ruta-mimbre-cuenca
Convento del Rosal.

Aunque lo más curioso de esta zona es pasear entre las mimbreras o ver el paisaje desde la carretera, también merece la pena parar en algunos pueblos y hacer una pequeña visita. Destacan las localidades de Valdeolivas y Priego. Visitado el segundo, te recomiendo que sigas dirección Cañamares y te desvíes en dos ocasiones: para visitar las ruinas del Convento del Rosal y en el Convento de San Miguel de la Victoria. Este último data del siglo XVI aunque para mí lo más bonito es el abrupto paisaje rocoso pero también cubierto de frondosos árboles.

convento-miguel-victoria-cuenca
Convento de San Miguel de la Victoria.

Continuando por la carretera principal llegarás al Estrecho de Priego, una carretera encerrada por las montañas donde se encuentra la Vía Ferrata de Priego: son muchos los valientes y aventureros que se animan a escalar por sus paredes y a caminar por sus reducidas pasarelas.

Vía-Ferrata-Priego
Vía Ferrata de Priego.

Finalmente, Cañamares es el lugar idóneo para pasear entre las mimbreras de Cuenca. Además, aquí comienzan varias rutas de senderismo que te llevan a una zona de «playas» que quizá no es la mejor para la época de otoño-invierno, pero el paisaje es muy bonito y siempre se agradece andar rodeado de árboles y respirar el aire fresco de la naturaleza.

ruta-mimbre-cuenca
Playa de Cañamares, en Cuenca.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *