Galicia es aún uno de esos lugares en los que te puedes perder sin estar rodeado de turistas. Para comprobarlo, te propongo una ruta por la Ribeira Sacra, una zona de viñedos en los que el tiempo parece haberse detenido y la naturaleza es aún la que manda.

ruta-ribeira-sacra
Vistas de las laderas de viñedos en la Ribeira Sacra.

El ser humano está limitado por las acciones de la naturaleza, como vemos día a día con los terremotos o las inundaciones. Y tiene que adaptar su forma de vivir a lo que está le brinda (o así debería ser). Un ejemplo para comprender cómo la naturaleza ha modelado el terreno y los seres humanos se han adaptado a él para sacar el mayor provecho es hacer una ruta por la Ribeira Sacra. Al sur de Galicia, entre las fronteras de Lugo y Orense, el río Sil, principal afluente del Miño, ha ido modelando a su paso las laderas de las montañas, creando fuertes terrenos escarpados que han sido aprovechados por los habitantes desde antes de la llegada de los romanos.

Aunque pueda parecer un terreno inhóspito y demasiado duro para trabajar en él, estas paredes que encajonan al Sil están cubiertas por extensos viñedos, que exigen de sus propietarios un trabajo muy especial y complejo para convertir estas uvas en un vino que ya ha logrado la Denominación de Origen Ribeira Sacra. Y es que los viñedos se sitúan hasta 500 metros de altura y la pendiente de las laderas roza en algunas zonas el 90%. Gracias a estas características, a que la tarea no está mecanizada y los viñedos se sitúan creando terrazas, la zona se ha ganado el nombre de viticultura heroica, una actividad que en España solo se encuentra también en Tarragona y Cangas (Asturias).

Viticultura heorica

Pero, ¿cómo pueden desarrollarse estos viñedos en esta zona y cómo pueden los viticultores acceder a ellos? La respuesta a la primera pregunta es que esta zona de Galicia tiene un clima de características muy mediterráneas, diferente al del resto de la Comunidad Autónoma. De hecho, incluso ambas riberas del Sil difieren entre sí debido a su orientación. La mayor parte de los viñedos se encuentra en la zona de Lugo, orientada al sur, mientras que son pocos los que se aprecian en el lado orensano, orientado al norte, donde abundan más los frondosos bosques.

La segunda pregunta es más compleja de responder, pues varía según la parcela concreta. Las más empinadas y que impiden descargar la uva recogida por tierra, recurren a hacerlo en barco. De no ser así, los trabajadores tienen que cargar con los cestos -que pueden llegar a pesar hasta 80 kilos- ladera arriba hasta la carretera que bordea los viñedos. Además, algunos terrenos emplean un sistema mecanizado, de origen alemán, que permite, mediante poleas, subir o bajar los cestos con las uvas recogidas.

Ruta para visitar la Ribeira Sacra

Como turista, es una experiencia increíble recorrer las pequeñas carreteras de montaña rodeadas de viñedos, viajar por el Sil o admirar las grandes pendientes desde los miradores. Además, la zona de Orense está plagada de monasterios románico, por lo que puedes plantear una ruta por la Ribeira Sacra que combine naturaleza, cultura y, por supuesto, la exquisita gastronomía gallega.

Te recomiendo que dediques entre dos y tres días a la zona, para poder dar algún paseo, hacer el crucero por el Sil y ver tanto la zona de Lugo como la de Orense. Nosotros íbamos justos de tiempo y solo pudimos hacer recorridos por esta última, por lo que las recomendaciones que os voy a dar no contemplan Lugo, así que espero tus indicaciones para una próxima visita.

Te alojes en el pueblo que te alojes de Orense, la ruta por la Ribeira Sacra es circular: comenzarás y acabarás en el mismo sitios si así lo deseas. Teniendo en cuenta que nosotros comenzamos muy cerca de Parada de Sil, te daré las indicaciones desde allí.

monasterios-ribeira-sacra
Mosteiro de Santa Cristina de Ribas de Sil.

Lo primero que te recomiendo es visitar el Mosteiro de Santa Cristina de Ribas de Sil. En época estival, abre a las 11 y pagas 1 euro por acceder. No obstante, nosotros salimos pronto de la casa rural así que cuando llegamos allí, encontramos el punto de información cerrado, pero ningún impedimento para acceder a las ruinas de este monasterio del siglo XII, con un claustro posterior del XVI.

monasterios-ribeira-sacra
Mosteiro de Santo Estevo de Rivas do Sil.

Tu siguiente destino será el Mosteiro de Santo Estevo de Rivas do Sil, hoy convertido en Parador Nacional, pero por el camino te recomiendo que pares en dos miradores: el Miradoiro de Cabezoá y el de la Columna. Desde ambos se aprecia muy bien el recorrido del Sil entre las montañas, sin embargo, las vistas de este último quedan algo empañadas por la torre de electricidad que hay junto a él. Con respecto al monasterio, de origen benedictino y que data del siglo XII, a pesar de ser un parador, puede visitarse la iglesia y el claustro.

monasterios-ribeira-sacra
Mosteiro de San Pedro de Rocas.

En este punto del recorrido, te alejas del río y dejas de lado los miradores para llegar al Mosteiro de San Pedro de Rocas, cuyo nombre deriva del hecho de que la capilla está excavada en roca. Poco se conserva de este monasterio, pero junto a él hay un punto de información turística y un centro de interpretación en el que puedes aprender un poco más sobre la viticultura heroica así como otros oficios de la zona o su historia y cultura.

monasterios-ribeira-sacra
Mosteiro de Santa María de Xunqueira de Espadanera.

La siguiente parada es el Mosteiro de Santa María de Xunqueira de Espadanera. Este fue uno de los que menos me gustó pues está muy rehabilitado. Además, tuvimos la mala suerte de que se estaba celebrando una boda por lo que no pudimos acceder a su iglesia románica.

monasterios-ribeira-sacra

Monasterio de Santa María de Montederramo.

Desviándote un poco del camino pero a pocos kilómetros se encuentra el Mosteiro de Santa María de Xunqueira de Espadanera, cuyos orígenes parecen estar en una iglesia del siglos XII. No obstante, el edificio actual ha sido reconstruido y restaurado en varias ocasiones.

Castro Caldelas es el siguiente punto de tu visita y si has seguido la ruta anterior, es probable que te pille la hora de la comida, por lo que puedes aprovechar que es un pueblo relativamente grande, con varios bares y un par de restaurantes. Está catalogado como uno de los Pueblos más bonitos de España y destaca su pequeño casco histórico, que conduce al castillo, totalmente visitable y con algunas salas reacondicionadas para narrar la evolución de lengua gallega o las fiestas de la zona.

castro-caldelas
Castillo de Castro Caldelas.

Su fiesta principal, la de los Fachos, se celebra la noche del 19 de enero, en honor a San Sebastián. Hay una procesión alrededor del castillo en la que los habitantes portan largas antorchas de paja así como una imagen de este santo, también fabricada de paja, delante de la cual desfila una antorcha de hasta 30 metros. Además, las dos primeras semanas de septiembre se celebran las fiestas de Virxe dos Remedios, patrona de Castro Caldelas, en las que destaca la figura del Irrio Peliqueiro -una especie de máscara tenebrosa con una pañoleta roja sobre el pelo-, que desfila en la procesión en honor a la virgen.

castro-caldelas
Santuario Nuestra Señora de los Remedios.

Además de visitar el castillo, desde cuyas torres obtendrás una buena panorámica de la Ribeira Sacra, puedes acercarte a la Iglesia de Santa Isabel, situada junto al cementerio, y al Santuario Nuestra Señora de los Remedios. Por último, no puedes olvidar su gastronomía: la empanada, hecha con chorizo y tocina, la ternera Caldelá, una raza de la zona, y la bica mantecada, el bizcocho típico gallego.

monasterios-ribeira-sacra
Mosteiro de San Paio.

Si continuas la ruta circular, debes seguir las indicaciones al Mosteiro de San Paio. Para llegar hasta él hay que pasar por un estrecho camino de tierra y quizás la visita te decepcione pues está totalmente abandonado. Sin embargo, desde las carreteras que llevan a él, puedes obtener una vista más global que inspira un lugar deshabitado y plagado de leyendas.

ruta-ribeira-sacra
Pasarela do Río Maio.

Si te apetece pasear, la Pasarela do Río Maio es el lugar perfecto para ello. Hacer la ruta circular completa supone recorrer 11 kilómetros, pero puedes hacer solo algunos tramos. Además, tienes que tener en cuenta que aunque algunas zonas sean por pasarelas de madera, hay desniveles con escaleras, mientras que otras son a través de la montaña.

pasarela-rio-maio
Pasarela do Río Maio.

En nuestro caso, lo que hicimos fue hacer un primer paseo desde la Fábrica de la Luz hasta el cañón del Mao y, posteriormente, el camino -este sí, de montaña y en pendiente- desde Cristosende hasta la Necrópole San Vítor de Barxacova.

ruta-ribeira-sacra
Necrópole San Vítor de Barxacova.

Esta senda es muy recomendable por el emplazamiento de la necrópolis -en lo alto de una montaña, rodeada de un frondoso bosque-, porque se puede ver el lugar que ocuparon las tumbas cavadas en la roca y por las impresionantes vistas. Tras llegar al final del camino, subes a una roca y tienes la Ribeira Sacra ante ti.

ruta-ribeira-sacra
Mirador de los Balcones de Madrid.

Con estas excursiones a pie, podrías ya continuar hasta Parada de Sil y dar por terminada la jornada. Además, si llegas justo al atardecer, es el momento perfecto para acercarte a los Balcones de Madrid, el mirador más famoso de la zona. Una fama que se ha ganado porque ves con todo detalle los viñedos, el curso del río, las entradas y salidas de la montaña.

crucero-rio-sil
Crucero por el Sil.

Para el atardecer también te recomiendo hacer un el crucero por el Sil. Aunque es cierto que es una turistada, es la mejor forma de contemplar ambas orillas, la de Lugo y la de Orense y apreciar las diferencias entre ellas. Nosotros cogimos el que sale de Doade y está organizado por la Diputación de Lugo. Dura algo más de hora y media y te explican las peculiaridades de la zona. Pero hay más opciones e incluso bodegas que organizan sus propias excursiones con cata de vinos incluida.

ruta-ribeira-sacra
Mirador de As Penas de Matacás.

No obstante, tanto si coges el barco desde Doade como si no, te recomiendo que te acerques al Mirador de As Penas de Matacás, desde donde ves también las dos riberas del Sil.

¿Dónde alojarse?

Aunque para conocer la zona vas a tener que desplazarte a villas muy pequeñas, hay varios pueblos más grandes en los que puedes encontrar más oferta de alojamientos, la mayoría de ellos, eso sí, casas rurales. Se trata de Parada de Sil y Castro Caldelas, en la zona de Orense, y Monforte de Lemos, en la de Lugo.

alojamiento-ribeira-sacra
Casa rural O Lar de Rabacallos.

En mi caso, hicimos la reserva con poca antelación y en una época, septiembre, muy buena para ir a esta zona: los viñedos están en pleno esplendor y los viticultores trabajando día y noche para recoger el fruto. Por tanto, de las pocas opciones que teníamos, elegimos una casa rural en Rabacallos (O Lar de Rabacallos), un diminuto pueblo a 20 minutos de Parada de Sil.

Los propietarios eran encantadores y las habitaciones, distribuidas en varias casas, eran sencillas pero cómodas. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo era recorrer la zona y parar allí tan solo para dormir, no necesitábamos más. Eso sí, hay que tener en cuenta que, aunque el alojamiento sirve desayunos, para comer o cenar tendrás que desplazarte a otro pueblo.

¿Dónde comer?

dónde-comer-ribeira-sacra
Queso de tetilla en el Restaurante Parada De Sil.

Aquí es donde más dificultades encontramos. Los pueblos son pequeños, el turismo está empezando a llegar (y casi mejor que las grandes masas dejen la zona libre por ahora), por lo que no hay demasiados restaurantes. Yo intenté guiarme por TripAdvisor, pero al final decidí que era mejor no hacerlo porque siempre encuentras un comentario tan malo que borra todos los elogios anteriores. No obstante, me quedo con el Restaurante Parada De Sil, a unos minutos de la plaza del pueblo: las raciones son abundantes, la comida de calidad y el lugar y el trato, muy agradable.

¿Cómo llegar?

ruta-ribeira-sacra
Carreteras entre los viñedos de la Ribeira Sacra.

Aunque hay excursiones organizadas, lo mejor en estos casos es ir en tu propio coche para poder moverte por la zona con libertad. Las distancias entre los puntos de interés son cortas (en torno a 20 kilómetros), pero al tener que conducir por estrechas carreteras de montañas con muchas curvas, tardas más. A pesar de todo, no suele llevar más de media hora en llegar de un sitio a otro y por el camino, encuentras miradores y preciosos paisajes que te hacen el trayecto muy corto.

El post no está patrocinado por ningún hotel ni restaurante. Todo son recomendaciones basadas en la prueba y error de mi propia experiencia. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *