El ambiente de tranquilidad que se respira en Lovaina no es propio de una ciudad universitaria. ¿Sabes de dónde procede esta calma?

Lovaina ciudad universitaria
Beaterio de Lovaina.

Nada más poner un pie en Lovaina, sientes que algo es diferente. La grandiosidad de la Grand Place de Bruselas, el perfecto cuento de hadas de Brujas o el estrés de las bicicletas de Gante quedan atrás y solo se respira calma. Quién lo diría en una ciudad donde la mayor parte de los habitantes son estudiantes al albergar una de las universidades más antiguas del mundo.

Se podría esperar que por sus calles se escuchará música y se viera a multitud de jóvenes pasear armando jaleo. Sin embargo, las calles están prácticamente vacías, los ciudadanos pasean en sus bicicletas y la tranquilidad es tal que algunos dejan incluso las llaves de su casa en la cerradura de la vivienda.

Lovaina ciudad universitaria
Beaterio de Lovaina.

Pero, ¿de dónde procede este ambiente de paz? El origen está en su beguinaje o beaterio, un pequeño pueblo dentro de Lovaina que entre los siglos XIII y XVII albergaba una comunidad de beguinas: mujeres solteras semireligiosas.

Hoy, esta miniciudad se ha convertido en una gran residencia de estudiantes y profesores que disfrutan, nada más salir por la puerta, de un ambiente de otro siglo, de casas bajas de ladrillo rojo con pequeños jardines y del sonido del río al pasar por debajo de sus puentes. Como turista también puedes entrar al beaterio, respetando las normas de silencio, y perderte por sus calles. Te entrarán muchas ganas de quedarte y disfrutar de un retiro espiritual.

Lovaina ciudad universitaria
Beaterio de Lovaina.

Pero no todo es el beaterio. Esta pequeña ciudad al este de Bruselas, tiene un impresionante ayuntamiento gótico del siglo XV, una magnifica biblioteca para los universitarios, varias plazas con mucho encanto llenas de terrazas en las que disfrutar de la cerveza belga cuando el tiempo acompaña y una curiosa estatua.

En la Grote Market no podrás dejar de contemplar los detalles de la fachada del ayuntamiento, con 236 estatuas, pero, al igual que en otras ciudades belgas, también deberás fijarte en los edificios que albergaban las antiguas sedes gremiales.

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Grote Markt.

Muy cerca se encuentra el Fonske o la estatua de la sabiduría: un estudiante con un libro en una mano y un vaso en la otra, cuyo contenido derrama sobre su cabeza.

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Fonske.

Si continuas el recorrido para llegar al beaterio, pasarás por una plaza atestada de terrazas, la Oude Markt o Mercado Viejo, también llamado el bar más grande de Europa, a pesar de ser un espacio abierto con más de 30 locales.

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Oude Markt.

En dirección contraria al beaterio y tras atravesar las calles comerciales de Lovaina, llegarás a la Laudezeplein, la plaza más grande del centro de la ciudad. En ella se encuentra la biblioteca universitaria, construida en el siglo XVIII pero incendiada en 1914 y 1940 y restaurada tras la II Guerra Mundial.

Lovaina ciudad universitaria
Laudezeplein.

En esta misma plaza se encuentra el Totem, un escarabajo alzado por una aguja más de 20 metros sobre el suelo. Esta curiosa figura fue creada por el artista belga Jan Fabre para conmemorar el 575 aniversario de la Universidad de Lovaina.

Y tras haber leído todo esto, ¿a qué esperas para comprar un billete con destino a Bruselas para escaparte a Lovaina?

2 thoughts on “Lovaina, una ciudad universitaria para retirarse”

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