Los mercados de Helsinki son de visita obligada, pero también sus peculiares iglesias y una escapada a la Isla de Suomenlinna.

Cuando el calor arrecia, los nórdicos hacen tres cosas: tomar el sol en cualquier explanada (ya sea de cemento o con césped); bañarse en cualquier río o lago; y comer helados. Esta última actividad llega a ser de riesgo en ciudades como Helsinki, donde tendrás que proteger tu helado y tu propio cuerpo de la agresividad de las gaviotas. De hecho, los puestos del puerto avisan con carteles de que es necesario estar atentos a estas aves, y es que si tienes un cucurucho en la mano, pronto verás cómo alguna se lanza en picado a por él.

El puerto es una de las zonas más atractivas de la capital finlandesa. En verano, hasta las seis de la tarde, la explanada se llena de dos tipos de puestos. Los naranjas venden comida para tomar en las mesas que colocan a su lado (bien protegidas de las palomas, gaviotas y cuervos).

Puede que en España, los puestos de comida callejera no sean sinónimo de alimentos deliciosos, pero el salmón que probarás en estos tenderetes está igual de bueno que el de los restaurantes. Además de salmón, también podrás tomar otros pescados cocinados a la parrilla o las albóndigas típicas de la zona. Los puestos con la carpa blanca venden souvenirs, unos más turísticos y otros más artesanales hechos con madera o astas de reno.

países nórdicos
Mercado del puerto de Helsinki.

Al lado de estos mercadillos, se encuentra el mercado viejo de la ciudad, Vanha Kauppahalli, con artículos más exclusivos. Al igual que el mercado exterior, cierra a las seis, y en él puedes tomar todo tipo de salmón fresco, comprar carne de reno para cocinarla tú mismo o degustar algún dulce típico, como los rollos de canela o korvapuusti.

Qué ver en Helsinki
Mercado Viejo de Helsinki.

Muy cerca del puerto se encuentra la gran construcción de Helsinki, la catedral Uspenski, la mayor iglesia ortodoxa de Europa occidental. Ante ella parece que te encuentras en el corazón de Rusia y es que es uno de los grandes símbolos del paso del país vecino por Finlandia -fue construida mientras el país era un gran ducado autónomo ruso. El interior es impresionante y una de las cosas que más llama la atención -acostumbrados a las iglesias españolas- es el hecho de que el cura imparte la misa de espaldas a los ciudadanos, que no cuentan con bancos para sentarse.

Qué ver en Helsinki
Catedral Uspenski.

Completamente diferente de Uspenski es la Catedral de Helsinki, ubicada en la plaza del Senado. Blanca, reluciente, imperial, sobria y monumental. Se alza en lo alto de una gran escalinata, coronando la ciudad y aunque su interior no es especial, una mirada desde la plaza te dejará sin aliento.

Qué ver en Helsinki
Catedral de Helsinki.

Siguiendo con la temática religiosa, algo apartada del centro, se encuentra la Iglesia Temppeliaukio, excavada en una gran roca. En esta zona puedes visitar también el Parque Sibelius, en honor al compositor finlandés Jean Sibelius. Su gran icono es el monumento Sibelius, llamado Passio Musicae: una escultura que asemeja a un órgano compuesto por 600 tubos de acero.

Qué ver en Helsinki
Iglesia Temppeliaukio.

Suomenlinna

Qué ver en Helsinki
Isla-fortaleza de Suomenlinna.

No puedes dejar Helsinki sin hacer una excursión a la isla-fortaleza de Suomenlinna. Los barcos salen aproximadamente cada 20 minutos del puerto del mercado y hasta las dos de la mañana durante la primavera y el verano. El trayecto dura unos 15 minutos. La visita la puedes hacer a cualquier hora del día, pero si quieres encontrarte abiertos los museos y las pocas tiendas que hay, tendrás que hacerlo antes de las seis. No obstante, esta isla-fortaleza es bonita por sí sola, sin necesidad de entrar a ninguno de sus edificios y pare recorrerla basta seguir la ruta circular marcada.

Qué ver en Helsinki
Ferry entre Helsinki y la isla-fortaleza de Suomenlinna.

El origen de Suomenlinna data del siglo XVII, cuando Finlandia aún formaba parte del reino de Suecia. Los suecos habían ido perdiendo los enfrentamientos contra Rusia y decidieron reforzar sus defensas construyendo una fortaleza en este archipiélago, a la que dieron el nombre de Sveaborg (Viapori en finlandés), aunque nunca llegaron a completarla. Unas décadas después, los rusos se hicieron con el país y aunque Finlandia se convirtió en un Gran Ducado independiente, Vapiori se mantuvo como una base militar bajo la administración rusa, que realizó nuevas construcciones.

Qué ver en Helsinki
Playas en la isla-fortaleza de Suomenlinna.

A principios del siglo XX, Finlandia logró la independencia de Rusia y durante la guerra civil del país, la isla, rebautizada como Suomenlinna, fue utilizada como un campo de prisioneros. Hoy en día, además de ser uno de los atractivos de Helsinki, en esta isla viven alrededor de 800 personas (aunque un paseo por sus caminos dé la impresión de que se quedó detenida en el tiempo hace varios siglos).

Qué ver en Helsinki
Isla-fortaleza de Suomenlinna.

¿Dónde dormir en Helsinki?

Las principales avenidas de la ciudad están llenas de hostales y hoteles. Sin embargo, en mi estancia en Helsinki opté por un hotel algo más alejado del centro y quizá por ello más económico pese a su gran calidad. Dormí en el Scandic Park: a 30 minutos andando del puerto y con buena comunicación para llegar en tranvía en pocos minutos. Las habitaciones son amplias y cómodas, el desayuno, muy abundante y variado, y en el último piso tiene una piscina y una sauna con vistas a un lago que pueden usar todos los huéspedes de forma gratuita.

El post no está patrocinado por ningún hotel. Todo son recomendaciones basadas en la prueba y error de mi propia experiencia. 

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