Conocida como la ciudad natal de Papá Noel, Rovaniemi no tiene un gran atractivo turístico, pero sí una dramática historia y una increíble ubicación.

La trágica historia vivida por Rovaniemi en el siglo XX poco tiene que ver con la fantasía infantil que rodea a la figura de Papa Noel. Hoy, se relaciona a esta ciudad finlandesa, capital de la región de la Laponia, como la ciudad natal del abuelo de los regalos. Pero es más interesante conocer el renacimiento que vivió Rovaniemi a mediados del siglo pasado, y a ello nos dedicamos en esta nueva jornada del road trip por los países nórdicos.

Rovaniemi Papá Noel
Puente Jätkänkynttilä de Rovaniemi.

La II Guerra Mundial dejó en ruinas el 90% de los edificios de la ciudad. No obstante, su reconstrucción se inició rápidamente de la mano del famoso arquitecto finlandés Alvar Aalto. Aalto cuidó todos los detalles del proyecto y dio a la ciudad la forma de una cabeza de reno, el animal más típico de la zona: el ojo es el estadio de fútbol y las carreteras que salen hacia el norte, oeste y sur dan forma a las astas. Seguramente no seas capaz de descubrir esta silueta, pero sí verás a estos animales por los alrededores e incluso descansando tranquilamente junto a las principales autopistas de acceso a Rovaniemi.

A pesar de ser la principal ciudad de la región, Rovaniemi no tiene grandes puntos de interés que puedan interesar a los visitantes. Puedes acercarte a conocer el Artikum, un centro que acoge el Museo del Ártico, donde se explica la cultura y las peculiaridades ambientales de esta región así como las amenazas a las que se enfrenta con el cambio climático, y el Museo Regional de Laponia, acerca de la historia de la región.

Rovaniemi Papá Noel
Artikum.

Si vas en verano, lo mejor es pasear junto al río e incluso bañarte en esta playa del ártico, junto al puente Jätkänkynttilä o de la vela de los leñadores, pues toma su nombre de un tipo de antorcha que era tallada por los trabajadores de la región en el siglo XX.

Rovaniemi Papá Noel
Playa de Rovaniemi.

Pero… ¿dónde está Papá Noel? ¿De verdad vivió aquí?

Aunque no sea una niña, me encanta ir a Disneyland y por el mismo motivo, quise ir a visitar la Casa de Papá Noel. Lo primero que tienes que tener en cuenta es que hay dos lugares dedicados a él: la Aldea de Papá Noel (Santa Claus Village) y el parque de atracciones o Caverna de Papá Noel (Santa Park). El primero es gratuito (con excepciones) mientras que para el segundo hay que pagar.

Rovaniemi Papá Noel
Aldea de Papá Noel.

La guarida de Papá Noel en realidad no se encuentra en Rovaniemi, sino en Korvatunturi (que significa colina oreja, por su forma), y está ubicada en la frontera entre Finlandia y Rusia. Pero este mago que nos trae regalos todos los años no va a dar a conocer tan fácilmente su secreto y por ello, en 1985, decidió instalar su casa para las visitas en Rovaniemi, junto a la línea del Círculo Polar Ártico.

Ateniéndonos más a una historia menos fantástica, lo cierto es que en 1950, seis años después de la destrucción de Rovaniemi y cuando ya había comenzado su rehabilitación, Eleanor Roosevelt, esposa del entonces presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, quiso visitar la ciudad para conocer de primera mano cómo avanzaba el proceso. Eleanor deseaba conocer el Círculo Polar Ártico, por lo que improvisaron una cabaña, que dio lugar a su vez al nacimiento de la Aldea de Papá Noel.

Hoy en día todavía se conserva esta cabaña, a la que se han unido otras como la Oficina de Correos Central de Papá Noel (Santa Claus Office), numerosas tiendas de souvenirs y restaurantes, una granja de renos y un centro con huskies. Estos dos últimos lugares son de pago (y no quise visitarlos por miedo a encontrarme con actividades poco respetuosas con los animales).

Rovaniemi Papá Noel
Tiendas de souvenirs en la Aldea de Papá Noel.

Con respecto a lo demás, puedes entrar a los edificios, pero la experiencia completa tiene un coste. Es decir, la “gracia” de la Oficina de Correos es enviarte una carta a tu casa (o a quién desees) que llegará inmediatamente o para Navidad con el sello del Círculo Polar Ártico. Evidentemente, esto no es gratis. La principal actividad de la Aldea, conocer a Papá Noel, está ligeramente condicionada: entras a una cabaña, decorada de forma mágica, y finalizas el recorrido haciéndote una fotografía con él (que tendrás que pagar).

En conclusión, la Aldea no es gran cosa, pero está muy cerca de Rovaniemi (5 kilómetros) por lo que merece la pena acercarse a conocerla y hacerte la típica foto (esta sí totalmente gratuita) cruzando la línea del Círculo Polar Ártico.

Rovaniemi Papá Noel
Línea del Círculo Polar Ártico.

Con respecto al alojamiento, Rovaniemi tiene bastante oferta y cuando reservé había un hotel de cuatro estrellas y media (yo tampoco sabía que eso existiese) a muy buen precio: el Artic Light Hotel. Está a tres minutos de la calle principal donde se encuentran todos los restaurantes y a 10 minutos del río. Las habitaciones son increíblemente grandes y con una decoración e iluminación impecable. Una experiencia de 10.

El post no está patrocinado por ningún hotel. Todo son recomendaciones basadas en la prueba y error de mi propia experiencia. 

One thought on “Rovaniemi, Papá Noel y el Círculo Polar Ártico”

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