Islas Vesteralen

La sexta jornada del road trip transcurre por las Islas Vesterålen, menos conocidas que las Lofoten, con una excursión a un pueblo fantasma, Nyksund.

Las Islas Vesterålen se encuentran a muy pocos kilómetros de las maravillosas Islas Lofoten, pero no son tan conocidas por los turistas. La mayoría viaja a ellas únicamente para realizar un crucero de avistamiento de ballenas en el norte, en Andenes. Esa era nuestra intención inicial, pero nuestro alojamiento para la sexta jornada se encontraba a demasiada distancia y nos impedía llegar a Andenes a la hora necesaria y hacía tan solo un año habíamos disfrutado de estos maravillosos animales en Islandia.

No obstante, si tu planning lo permite, creo que es una actividad que deberías realizar, teniendo en cuenta siempre el tipo de viaje y que la compañía garantice que los animales no van a sufrir ningún daño.

En las primeras horas de la mañana, aprovechamos para visitar Henningsvaer y la catedral de las Lofoten, que se nos habían quedado pendientes el día anterior. En esta jornada había muchos kilómetros por delante pero pocas paradas, así que hicimos un pequeño viaje por el Trollfjord o fiordo de los trols.

Islas Vesteralen
Trollfjord.

A continuación nos dirigimos a las Islas Vesterålen. La primera impresión es que son completamente diferentes a sus hermanas Lofoten. El terreno es más llano, desaparecen en gran medida las montañas y disminuye la presencia del mar. Además, junto a la carretera principal parece más poblada y te encuentras casas cada pocos kilómetros. Pese a todo, hay una característica que no cambia en todo el país: lo verde que es el paisaje.

Islas Vesteralen
Nysund.

Para evitar un largo viaje al norte, decidimos visitar uno de los pueblos con mayor encanto del archipiélago: Nyksund, con un origen muy curioso pues su puerto nació de la unión de dos islas, Nyksund y Ungsmaløya. A pesar de ser una de las principales poblaciones pesqueras de la zona, fue abandonada poco a poco a medida que la tecnología evolucionaba, hasta que en la década de los 70 quedó como un pueblo fantasma. Una década después, la Universidad de Berlín se planteó recuperarla. Sin embargo, los proyectos no consiguieron salir adelante y no fue hasta los 90 cuando comenzó la reconstrucción de Nyksund con la ayuda de fondos privados. Hoy, sus casas derruidas, algunas reformadas y convertidas en alojamientos o restaurantes, se han convertido en un atractivo turístico durante el verano. Aunque también hay noruegos que viven en esta localidad perdida en medio de un vasto puerto de montaña.

Islas Vesteralen
Nysund.

Además de refugio para los turistas y habitantes, las casas son el hogar de una gran colonia de gaviotas. El graznido de estas aves es la banda sonora de Nyksund y en ocasiones, cuando estos animales luchan por proteger sus nidos ubicados en las fachadas de las casas, se convierte en el gran protagonista del pueblo.

Islas Vesteralen
Nysund.

Si tienes tiempo, tu visita no tiene por qué acabar con un paseo por el pueblo y puedes realizar alguna de las rutas que salen de la zona.

Finalizada nuestra visita, pusimos rumbo a Tennevoll. Pasamos la noche en el hotel Fjellkysten, un increíble alojamiento en lo alto de la montaña. La habitación tenía una gran ventana que cubría prácticamente una de las paredes y ofrecía vistas sobre el fiordo. Un entorno de ensueño.

Islas Vesteralen
Hotel Fjellkysten (Tennevoll).

One thought on “Islas Vesteralen: viaje a un pueblo fantasma”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *