La tercera jornada del ‘road trip’ discurre por la Laponia sueca, con una visita por el Parque Nacional de Abisko y el encuentro con los primeros renos.

La Laponia sueca es un paisaje árido, solitario y extenso, muy extenso. Si las carreteras del sur y el centro de Suecia están rodeadas de frondosos pinares, una vez llegas al norte del países, estos árboles comienzan a perderse, aunque no el color verde del paisaje. Y los pocos y pequeños pueblos que te encontrabas cada ciertos kilómetros a los lados de la carretera principal, aparecen ya muy de vez en cuando.

Laponia sueca
Laponia sueca.

Por ello, esta tercera jornada de la ruta por los países nórdicos es más tranquila, aburrida para algunos, pues escasean los lugares que poder visitar. No obstante, es en la Laponia donde de verdad comienzas a entender el porqué de las señales de peligro de renos. Aunque están presentes casi desde las afueras de Estocolmo, es en el norte del país donde pude ver cómo estos animales aparecen de repente en medio de la carretera. En parejas o en grandes grupos, los renos pasean con tranquilidad por el asfalto y son capaces de detener la circulación en ambos sentidos hasta que decidan dirigirse a uno u otro lado de la carretera.

Laponia sueca
Renos en la Laponia sueca.

En esta jornada, hicimos algo más de 400 kilómetros, unas cinco horas de viaje en total. La primera parada la hicimos en Luleå, la ciudad principal de la Laponia sueca. Los turistas escasean, aunque son bastantes los ciudadanos suecos que acuden a veranear. No obstante, sus atractivos son pocos y nosotros dimos solamente una vuelta por su calle principal para descansar del viaje en coche. Eso sí, si la nieve te permite llegar en invierno, el paisaje parece ser increíble.

Desde Luleå continuamos ya hasta Kiruna, la ciudad en la que pasábamos esa noche, para ver si podíamos conocerla un poco más en profundidad. Kiruna es la ciudad más al norte de la Laponia sueca y según nos acercábamos descubrimos que parecía estar completamente en obras. Y es que está siendo trasladada unos cuantos kilómetros al este por la amenaza que la mina de hierro ubicada bajo su suelo -la mayor mina subterránea de hierro de Europa- supone para los edificios y la seguridad de sus habitantes.

Viendo que poco podíamos ver en Kiruna, hicimos unos cuantos kilómetros más hasta el Parque Nacional de Abisko. A la hora a la que llegamos ya estaba cerrado el centro de visitantes, así que decidimos hacer dos de las rutas más cortas y fue una decisión acertada pues el calor, la humedad y la vegetación convierten al lugar en un paraíso para los mosquitos. Si vas bien preparado o la época es más adecuada, puedes hacer excursiones de hasta ocho horas.

Laponia sueca
Parque Nacional de Abisko.

La primera de las dos rutas, y la que más nos gustó, fue la que rodea el cañón artificial. Dura alrededor de media hora y contemplas desde distintos puntos de vista la ferocidad de las aguas del río Abisko. Este cañón no es fruto de la acción de la naturaleza, sino de los trabajos de los humanos. En 1899, los trabajadores ferroviarios de la zona decidieron dar una nueva salida al río a través de las rocas en vez de construir un puente sobre la imponente cascada, llamada Cascada del reno porque se decía que se solía ver a los machos saltar de lado a lado de ésta.

La segunda, más corta, es la visita a una reconstrucción de un poblado sami. En realidad, puedes llegar a él en coche, pues está ubicado junto a uno de los aparcamientos del parque. En medio de la naturaleza, han recreado los tradicionales asentamientos de este pueblo residente en Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia.

Laponia sueca
Parque Nacional de Abisko.

Esa noche dormimos en el STF Malmfältens Folkhögskola, un colegio que es convertido en hostal durante los meses de verano. No se encuentra en pleno centro de la ciudad, por lo que puedes huir del entorno de obras de Kiruna. Aunque las habitaciones no son lujosas, son bastante grandes y cómodas. El desayuno se sirve en el salón de actos y nos sorprendió descurbir la cantidad de personas, sobre todo locales, que habían optado por este mismo alojamiento.

El post no está patrocinado por ningún hotel. Todo son recomendaciones basadas en la prueba y error de mi propia experiencia. 

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